En esta página web ya hemos hablado muchas veces de Sir Everett Millais, uno de los grandes impulsores de la raza Basset Hound, que además era un hombre con conocimientos muy avanzados en su época y fue un pionero en la aplicación práctica de la genética y el uso de la inseminación artificial en crianza canina.

En esta ocasion queremos compartir con todos nuestros amigos un texto que hemos encontrado en el libro A History and Description of the Modern Dogs of Great Britain and Ireland: Sporting Division de Lee Rawdon Briggs. En este libro, publicado en 1897, Sir Everett Millais describe de una forma muy práctica como se había llegado a un cuello de botella en la crianza del Basset inglés y que la endogamia estaba causando todo tipo de problemas en el desarrollo de los cachorros. Años antes, y forzado por las circunstancias ante la falta de disponibilidad de hembras Basset en Inglaterra, Millais había realizado cruces con Beagle y por tanto tenía cierto conocimiento de que a pesar de realizar aportaciones de otras razas, en pocas generaciones se podían recuperar buena parte de los rasgos que caracterizan a un Basset. Sin embargo aquellos cruces previos realizados con Beagle no prosiguieron ante la importación a Francia de numerosos Basset franceses, en especial de los criaderos de Le Couteulx de Canteleu y de Louis Lane.

En esta ocasión Millais decidió renovar el pool genético del Basset inglés realizando un cruce mediante inseminacion artificial usando esperma de un Basset macho en una hembra de Bloodhound. Dicho cruce fue todo un éxito, puesto que nacieron 12 cachorros y además con bastantes rasgos similares al Basset. Posteriorse cruces sucesivos realizados con estos cachorros híbridos Basset-Bloodhound se fueron realizando hasta obtener cachorros que eran indistinguibles de un Basset Hound, salvo en el caso del color, que en algunos casos nacían cachorros con la coloración habitual de los Bloodhound (negro y fuego en la mayor parte de su cuerpo). De aquella experiencia de Millais provienen todos los Basset Hound de hoy en día y es la causa de que en ocasiones haya Basset Hound de color negro y fuego en practicamente todo su cuerpo.

Pero mejor dejemos que sea el propio Sir Everett Millais el que nos cuente con sus palabras este hecho histórico en el Basset Hound.

Después de practicar la endogamia durante casi veinte años, era obvio que el Basset inglés requería sangre fresca, principalmente porque la mayor parte de los perros nacidos era de tamaño inferior al promedio; en segundo lugar, porque había cada vez más dificultades para criarlos y hacerlos crecer; en tercer lugar, porque la esterilidad era cada vez más frecuente; y cuarto, porque una vez criados, sucumbian ante el moquillo de una manera alarmante.

Llegados a esta cuestion, la pregunta, después de haber decidido hacer un cruce con otra raza, era que raza utilizar, lo que nos daría los rasgos que deseábamos y una mayor resistencia a la raza.

Elegí el Bloodhound, en primer lugar, porque la cabeza del Basset debería parecerse a la del Bloodhound; y segundo, porque de mi trabajo experimental con Beagles, sabía que la cuestión de un retorno a la conformación de las patas del Basset era solo cuestión de una o dos generaciones. Por lo tanto, quedaba simplemente la cuestión del color, y estaba seguro de que volvería muy rápidamente.

El primer cruce fue entre el perro Nicolás (Basset) y la Bloodhound Inoculación, y los cachorros se produjeron artificialmente por el método ahora conocido como 'Inseminación'. Nacieron un total de doche cachorros, y todos eran anatómicamente más cercanos al Basset que al Bloodhound. Pero su color era como el de la madre Bloodhound. Estos cachorros eran Basset-Bloodhounds.

El siguiente cruce fue entre el Campeón Forester y una de los cachorros de la camada anterior, a saber, Rickey. Nacieron siete cachorros, seis de ellos eran tricolores como el padre, y uno negro y fuego como la madre. Todos tenían una anatomía de Basset Hound, y eran Bassets de 3/4 con 1/4 de Bloodhound.

El siguiente cruce fue entre Dulcie, una de las cachorras de la camada anterior, y Bowman. Nacieron cuatro cachorros en la camada, tres tricolores y un limón y blanco. No se pueden distinguir de los Bassets de raza pura. Son naturalmente perros que contienen 7/8 de Basset y 1/8 de Bloodhound.

El siguiente cruce fue entre una de las cachorras de la camada anterior y el Basset Hound Guignol. Aquí nacieron seis cachorros, cuatro tricolores, uno limón y blanco, y uno negro y fuego. Eran perfectamente indistinguibles de los Bassets puros, y están compuestos de 15/16 de sangre de Basset a 1/16 de Bloodhound.

El resultado de este conjunto de experimentos ha dado lugar a animales que no se pueden distinguir de los Bassets puros, y se pueden utilizar en toda la raza para aportar la cantidad insignificante de sangre fresca necesaria sin dañar o alterar el tipo existente en el más mínimo grado.

Ahora, al realizar estos diversos cruces, se verá que en el primero tenemos perros de raza media que toman la mayor parte del color del Basset y del Bloodhound. En la segunda tenemos un regreso a la coloración de Basset y un mayor acercamiento al Basset en todos los sentidos. En la tercera generación obtenemos Bassets puros, y en la cuarta lo mismo, con lo que podría esperarse, un caso de atavismo al Bloodhound en color.

Tenemos, sin embargo, algo más. He dicho que uno de los objetos más deseables era el tamaño, y cuando afirmé que la mayoría de los perros que se encuentran están por debajo del promedio, coloco el promedio en perros como Fino de Paris, Fino V., Fino VI y Forester. .

Estos han sido los cuatro grandes sementales en descendencia directa y los más utilizados, y se reconocerá que, con algunas excepciones, pocos de sus descendientes los han igualado en tamaño y hueso. Sin embargo, por el uso del cruce de Bloodhound, tanto la tercera comola cuarta generación tienen el mismo tamaño que Forester, y además tenemos los rasgos necesarios.

En mi opinión, es un error llamar a los perros de la tercera y cuarta generación con el nombre de Basset-Bloodhounds, ya que este nombre solo deberia aplicarse a la primera generación. La tercera generación tiene solo 1/8 de Bloodhound en ella, y la cuarta 1/16; en otras palabras, ¿Un perro es un Basset-Bloodhound, si su bisabuela o tatarabuela era un Bloodhound? Creo que la mayoría de los criadores no prestarían mucha atención a una relación como esta, y llamarían a sus animales Bassets. Al menos esa es mi intención. Se necesitaría un buen hombre para decirle lo mismo a un Octoroon(1), y lo desafiaría a que escogiera un descendiente de este. ¿Por qué deberíamos hacerlo en perros? Por supuesto, al cruzar uno debe esperar un caso de atavismo de vez en cuando como se ve en la cuarta generacion, pero por fenómenos como estos, podemos agregar un nuevo color a los que ahora existen en Bassets.

(1) Un Octoroon es como se llamaba en la época a las personas que tenían algún abuelo de raza negra.