Blog Morning Dew Sweepers

Blog dedicado al Basset Hound y a las actividades que realizamos en Morning Dew Sweepers

Si tus perros no logran ganar tantas veces como pensamos que deberían hacerlo, hay dos alternativas:

a) Concentrarse en que aspectos puede mejorar en sus perros, o - si esto resulta demasiado arduo, puede

b) Buscar excusas que justifiquen porque sus perros no ganan, que es con mucho, el camino más sencillo.

En caso de elegir la segunda opción, también es posible aprender a ser un mal perdedor, paso a paso:

1ª Regla: La más importante regla a recordar es no felicitar nunca al ganador de la clase. Si alguna vez siente que debe hacerlo, no trate de sonreir. A menos que usted haya practicado en su casa, no va a parecer real. Lo mejor que puede hacer es caminar fuera del ring, con una expresión de incredulidad en su cara, antes de que nadie - incluyendo el comisario de ring- tenga la oportunidad de ver su calificación.

2ª Regla: Como solo hay un ganador y muchos perdedores, se encontrará muy bien acompañado tan pronto como salga del ring. Estos nuevos compañeros son unos maravillosos receptores, por lo que aproveche esa oportunidad para convencerlos, incluso a usted mismo, de que el juez probablemente era amigo del vencedor. En otras palabras, los juicios han sido corruptos. La palabra corrupta es muy bien aceptada por las personas que están buscando alguna excusa.

3ª Regla: Si los perros de la misma persona vencieron a sus perros una y otra vez, es el momento de cambiar ligeramente las excusas. Ahora toca convencerse a uno y también al resto de perdedores de que el vencedor sólo gana porque es famoso. Ignore el hecho de que puede que sean famosos por una razón, como por ejemplo, que tienen los mejores perros.

4ª Regla: Otra buena excusa cuando se pierde continuamente, es que la gente sepa que usted da prioridad a la salud y al temperamento frente a los aspectos morfológicos a la hora de criar. En otras palabras, usted es un criador más serio que el vencedor. Seriedad es otra buena palabra al igual que corrupción. Usarla proporciona una gran credibilidad.

5ª Regla: Cuanta más veces logren ganar los perros de su competidor - que mejor razón para que resulte sospechoso. Diga al resto de la gente que el perro está teñido, ha sido infiltrado, está drogado o ha tenido varios implantes dentales y alguna prótesis testicular. Sea prudente, elija una, no todas.

6ª Regla: Si presiente que los argumentos de las reglas anteriores fallan, siempre puede pasar a recurrir a defectos ocultos. Si piensa con detenimiento, seguramente habrá oído rumores de que el gran vencedor ha transmitido algún tipo de problema en al menos uno de sus descendientes. Existe una gran gama de defectos para elegir: PRA, displasia de cadera, displasia de codo, epilepsia, etc. Una vez que el rumor está lanzado y circulando, el daño está hecho.

7ª Regla: Para cambiar el tema un poco, también puede utilizar como excusa que perdió a causa de que el propietario o handler del perro ganador por pasearlo muy cerca de sus perros para alterarlos. Esto hará que gane una gran simpatia entre la gente.

8ª Regla: Otra buena excusa es que el perro ganador ha sido gracias a la elaborada peluquería o a al gran trabajo de su handler. Independientemente de que haya tenido la oportunidad de tocar al perro, cuente a la gente que debajo de ese fantástico manto y detrás de ese llamativo aspecto visto en el ring, ese perro esconde una gran falta.

9ª Regla: Si todo lo anterior falla, tiene una devastadora carta en sus manos: la vida privada de las personas que ganan. Si se esfuerza lo suficiente es probable que pueda desvelar algo que resulte interesante. Busque un divorcio, una aventura amorosa - mejor si incluye a otra persona dentro de la misma raza canina- o algún problema financiero. Si realmente no logra encontrar nada interesante, pruebe con sus hábitos alimentarios o con la bebida. A partir de esto, añadiendo aportaciones propias a la historia para que resulte más interesante, encontrará que hay mucha gente dispuesta a creerse esa historia.

10ª Regla: Si alguna vez logra ganar una clase, asegúrese de que gana con el mismo estilo con que pierde. Diga a todo el mundo que por fin hubo un juez honesto, que miró al perro y no a su presentador.

Traducido de How to become a bad looser (in 10 easy steps), publicado en The Scandinavian Poodle Magazine por Astrid Giercksky.