La torsión de estómago tiene una alta prevalencia en el Basset Hound 

Macho de Basset Hound

A pesar de que la dilatación-torsión gástrica es un problema de salud muy grave con consecuencias incluso mortales que afecta al Basset Hound, la mayoría de los propietarios tenemos un gran desconocimiento sobre la naturaleza de la enfermedad, sus características, forma de actuar una vez detectado el problema o incluso como intentar prevenirla.

La enfermedad recibe varios nombres como puede ser Dilatación Gástrica, Torsión, Torsión Gástrica, Vólvulo Gástrico, Dilatación-Torsión Gástrica o incluso Meteorismo, y se caracteriza por el aumento del tamaño del estómago a consecuencia de la acumulación de gases en su interior y la imposibilidad de evacuarlos mediante los mecanismos habituales de vaciado gástrico: vómito y eructo por un lado y apertura pilórica por el otro.

Actualmente se desconoce el motivo por el que fallan los mecanismos de protección naturales frente a la acumulación de gases en el estómago, aunque sí que se tiene cierta información sobre ciertas medidas que pueden minimizar el riesgo de que esto suceda.

La enfermedad afecta especialmente a razas grandes y gigantes y aquellas que tienen un pecho ancho y un tórax profundo, y entre ellas se encuentra el Basset Hound.

El proceso de dilatación es un proceso agudo que se inicia a partir de episodios de aerofagia en los que no es posible evacuar el aire del interior del estómago mediante los mecanismos naturales. A consecuencia de esta acumulación de gases, el estómago va aumentando de tamaño, presionando las zonas más próximas del intestino delgado (duodeno) y ocasionando el cierre permanente del píloro con el consiguiente agravamiento del proceso, y provocando la acumulación de aire, saliva, restos de comida, agua y las propias secreciones estomacales además de abundante espuma y mucosidad.

Una regla de oro: Evitar el ejercicio al menos 2 horas antes y después de comer.

A medida que el estómago aumenta de tamaño, con lo que queda comprometida la circulación sanguínea al quedarse obstruidas las venas y arterias que rodean el estómago provocando los siguientes problemas:

  1. Acumulación de sangre en el bazo: A consecuencia de la presión, las venas esplénicas quedan obstruidas, mientras que la arteria que alimenta de sangre al bazo mantiene cierto caudal de sangre que progresivamente se va acumulando en el bazo.
  2. Mal funcionamiento de hígado y riñones a consecuencia de los desórdenes circulatorios.
  3. Insuficiencia respiratoria.
  4. Taquicardia ventricular a consecuencia de las deficiencias circulatorias.
  5. Desequilibrios hidroelectrolíticos y ácido-básico a consecuencia de la retención de cloro en el interior del estómago.
  6. Edema en la mucosa gástrica, que con el tiempo puede ir evolucionando a necrosis, perforación y finalmente peritonitis aguda.
  7. Las lesiones en la mucosa permite la absorción de toxinas generadas durante la fermentación de los alimentos del interior del estómago.
  8. Si no se pone remedio, la situación empeora hasta la entrada en estado de shock del ejemplar y finalmente la muerte.

El proceso de dilatación puede ir acompañado o no de torsión o vólvulo, que se origina a partir del giro del estómago sobre su posición habitual. Si el giro se hace en el mismo eje que el tracto digestivo, recibe el nombre de torsión y si se produce en un eje perpendicular recibe el nombre de vólvulo, aunque habitualmente el giro se produce en ambas direcciones. En cualquier caso, la consecuencia de ambos procesos provoca que el esófago queda estrangulado impidiendo el vaciado del estómago mediante vomito. Normalmente el giro se produce en el sentido de las agujas del reloj (observando desde detrás el perro), aunque también puede producirse en el sentido contrario. En el primer caso, el estómago puede llegar a girar hasta 360 º, mientras que si gira en el sentido contrario a las agujas del reloj, no se superan los 90 º.

La torsión de estómago sin lugar a dudas es una de las emergencias veterinarias más significativas, puesto que en muy pocas horas puede acabar con la via de nuestro Basset Hound.

Suele ser habitual que al producirse el giro el estómago provoque también el giro del bazo, provocando la falta de riego sanguíneo en este órgano.

Todo el proceso se desarrolla con extrema rapidez, por lo que nuestro Basset Hound puede fallecer en cuestión de horas desde que se inicia. Por ello, resulta especialmente importante encontrarse vigilante a la sintomatología que acompaña a la enfermedad.

La sintomatología puede ser muy variada, aunque lo más habitual es observar continuos intentos de vomito sin éxito, comportamiento anormal, inquietud y ansiedad, posición encorvada y un abdomen hinchado y terso, aunque cuando se detecta este último síntoma, el proceso se encuentra muy avanzado y debemos actuar con premura. Por otro lado, los síntomas son muy variados de un ejemplar a otro y puede que algunos de los síntomas más habituales no se lleguen a producir. Por ello, una de las mejores formas de detectar un episodio de dilatación-torsión gástrica consiste en conocer muy bien a nuestro Basset Hound con el fin de poder saber cuando está teniendo un comportamiento extraño que podría estar motivado por la enfermedad.

Causas de la torsión de estómago

Actualmente se tiene un gran desconocimiento sobre el origen de la enfermedad a pesar de los esfuerzos que se están realizando por comprender sus mecanismos de acción. No obstante, se han detectado algunas de las posibles causas.

ESTRÉS

Situaciones de estrés: Exposiciones caninas, apareamientos, cambios en la rutina, la llegada de un nuevo perro a casa. Actividades que hacen tragar aire.

HABITOS ALIMENTARIOS

Cuencos de comida elevados

Ingestión rápida del alimento

Piensos que contienen ácido cítrico como conservante (el riesgo aumenta mucho más si se humedece el alimento).Existe cierta controversia sobre este aspecto, aunque consideramos interesante incluirlo.

Piensos que contienen grasas entre los cuatro primeros ingredientes. También existe cierta controversia sobre este aspecto, aunque hemos considerado adecuado incluirlo.

Dilución de los jugos gástricos necesarios para una adecuada digestión a consecuencia de la ingestión de abundante agua antes o después de la comida.

Alimentos flatulentos (especialmente productos derivados de la soja, levadura de cerveza y alfalfa).

EJERCICIO

Practicar ejercicio antes y especialmente después de comer.

FACTORES HEREDITARIOS

Predisposición hereditaria (especialmente si algún pariente de primer grado ha sufrido de un episodio de dilatación-torsión gástrica).

ESTRUCTURA Y CARACTERÍSTICAS FÍSICAS

Pecho profundo y estrecho en comparación con otros ejemplares de la misma raza Perros ancianos y machos. Delgadez acentuada.

CARÁCTER

Temperamento temeroso o con ansiedad Propenso al estrés Agresividad con otros perros o con personas

Riesgo de padecer un episodio de dilatación-torsión gástrica

A mediados de la década de los noventa, la Universidad de Purdue realizó diversos estudios estadísticos sobre la enfermedad, y entre otras inclusiones importantes, se llegó a establecer un método para estimar el riesgo de padecer la enfermedad. Dicho método consiste en determinar el número de factores de riesgo existentes en un determinado ejemplar y a partir de ese número establecer el porcentaje de posibilidad de poder desarrollar la enfermedad.

Prevención

Debido a la gravedad de la enfermedad, conviene tomar medidas precautorias con el fin de evitar en la medida de lo posible, o al menos minimizar el riesgo de que se produzca la enfermedad, por ello, resulta conveniente seguir las siguientes recomendaciones;

  1. Procurar evitar situaciones de alto estrés para nuestro Basset Hound. Si no es posible evitar estas situaciones, intentar minimizarlo en la medida de lo posible y estar muy pendiente mientras dure la situación de estrés y durante un tiempo una vez hayan concluido.
  2. Evitar el uso de recipientes de comida elevados.
  3. Evitar el ejercicio durante al menos 2 o 3 horas antes o después de comer y en especial evitar los juegos donde nuestro Basset Hound ruede sobre sí mismo, puesto que podría provocar la torsión del estómago.
  4. Procurar que nuestro Basset Hound coma despacio. Un buen método consiste en introducir en el cuenco algún objeto de cierto tamaño (una pelota pequeña por ejemplo) que estorbe y haga que coma más lentamente.
  5. Repartir el alimento en 2 o 3 raciones diarias en lugar de una sola.
  6. Evitar el acceso a agua una hora antes o después de la comida
  7. Tener a mano algún producto con simeticona para tratar el exceso de gas en el estómago, que deberá ser administrada si nuestro Basset Hound eructa más de una vez o si muestra síntomas de flatulencia. No obstante, recomendamos consultar con el veterinario sobre este aspecto.
  8. Permitir el acceso libre a agua fresca en todo momento, salvo antes y después de las comidas.
  9. Habilitar un lugar tranquilo y libre de estrés para las comidas.
  10. Cuando se cambia de alimentación hacerlo gradualmente.
  11. No alimentar con pienso seco exclusivamente. 
  12. En caso de alimentación con pienso, evitar aquellos que contienen grasas como uno de los cuatro primeros ingredientes.
  13. Evitar piensos que contengan ácido cítrico, y en caso de que lo incluyan, evitar humedecer la comida.
  14. Reducir la ingesta de carbohidratos al máximo posible (son muy abundantes en las galletas para perros por ejemplo).
  15. No humedecer nunca el pienso.
  16. Usar pienso con un tamaño de partícula grande.
  17. Alimentar con una dieta de alta calidad, nunca con restos y sobras de comida.
  18. Proporcionar dietas con un contenido adecuado de fibra (al menos un 3 % en piensos).
  19. Añadir encimas a la comida para facilitar la digestión.
  20. Utilizar productos naturales especialmente formulados para reducir la flatulencia.
  21. Evitar utilizar levadura de cerveza, alfalfa o derivados de la soja.
  22. Promover la existencia de poblaciones bacterianas en el intestino mediante la adición de yogur en la dieta: Este aspecto es especialmente recomendable después de un tratamiento con antibióticos, puesto que estos reducen la población bacteriana del aparato digestivo.
  23. Y sobre todo conocer bien a tu perro para detectar cuando se comporta de forma anormal.

Principales síntomas de la torsión de estómago

  • Continuos intentos de vomito sin éxito: Es uno de los síntomas más característicos de la enfermedad.
  • Comportamiento extraño: Uno de los primeros síntomas y en algunas ocasiones el único signo visible que puede observarse
  • Inquietud y ansiedad: Al igual que en el anterior caso, es uno de los primeros síntomas y suele ser bastante habitual.
  • Posición encorvada
  • Abdomen hinchado y terso: a pesar de lo que pueda parecer, este síntoma muchas veces no es detectado y cuando se detecta puede ser demasiado tarde.
  • Encías con un color pálido: Las encías pasan de su color sonrosado habitual a un color muy pálido e incluso tonalidades azules si se encuentra en un estado muy avanzado.
  • Ausencia de los ruidos habituales de las tripas
  • Tos, salivación y babeo abundante
  • Presencia de mucosidades alrededor de los labios o vomito de mucosidades
  • Lloriqueos y gimoteos
  • Intranquilidad, traslado a un  escondite
  • Giros continuos hacia los costados y evidencias de molestias abdominales
  • Rechazo a estar tumbado o incluso a estar sentado
  • Ingestión de pequeñas piedras y ramitas / ingestión de agua excesiva
  • Jadeos pesados y rápidos
  • Respiración entrecortada
  • Belfos fríos
  • Debilidad aparente y pulso débil
  • Taquicardias
  • Intentos de defecar improductivos
  • Gimoteos
  • Perdida del conocimiento.

Algunas cifras interesantes

En una publicación del American Kennel Club (Jerold S. Bell, DVM. 2003), se proporcionaban cifras muy interesantes sobre esta enfermedad.

 - En razas de tamaño grande (y el Basset Hound pese a su corta estatura es considerada una raza de tamaño grande), el riesgo de sufrir una torsión se incrementa un 20 % cada año a partir de los 5 años de edad.

- Los parientes de primer grado de un perro que ha sufrido una torsión de estómago tienen un 63 % más de riesgo de sufrir un episodio de torsión.

- Los perros que comen rápido tienen un 15 % más de riesgo de sufrir una torsión.

- Alimentar a un perro en un cuenco elevado respecto al suelo incrementa el riesgo de sufrir una torsión de estómago en un 110 %.

- Los perros con ansiedad, nerviosismo o agresivos tienen una mayor incidencia de torsión que los perros que muestran un comportamiento feliz.

- El estrés es otro posible desencadenante. Se han observado muchos casos de torsión de estómago en perros adultos recién llegados a una nueva casa o tras un largo viaje.

- El uso de piensos que contengan ácido cítrico y que sean humedecidos antes de dárselo a los perros aumenta el riesgo un 320 %.

- La utilización de pienso que contengan derivados cárnicos disminuye el riesgo un 53 %. La adición de comida enlatada al pienso también disminuye el riesgo de torsión.

La primera versión de este artículo fue publicado en el número 1 de la revista "Soy Todo Orejas" del Club Español del Basset Hound en el año 2009. La versión que se ofrece en este artículo ha sido actualizada a fecha 27 de diciembre de 2015.