Cachorros Basset Hound

En este artículo vamos a intentar dar algunas claves sobre la enfermedad SCMP (síndrome del conducto mülleriano persistente) en el Basset Hound, aunque es más conocida con su acrónimo inglés PMDS (persistent müllerian duct syndrome). Y para hacerlo más sencillo lo haremos bajo la modalidad de preguntas con respuesta.

Esperamos que este artículo resulte ilustrativo para todos aquellos aficionados al Basset Hound.

 

1. ¿En qué consiste la enfermedad del síndrome del conducto mülleriano persistente?

La enfermedad PMDS (del acrónimo inglés) es una enfermedad congénita y hereditaria que consiste de forma resumida en que un macho de Basset Hound, además de contar con los órganos sexuales que corresponden a su sexo masculino, cuenta con un útero. 

Dado que los machos no tienen vagina, este útero se encuentra conectado con la glándula prostática, y en algunos casos (no siempre) además con el tracto urinario, circunstancia que ocasiona problemas adicionales como veremos más adelante.

La existencia de un útero en los machos genera además problemas adicionales como puede ser la posibilidad de sufrir infecciones, piometra o tumoraciones, y en muchas ocasiones se ve acompañada de criptorquidia o monorquidia.

A causa de estas importantes implicaciones, la enfermedad puede llegar a ocasionar importantes complicaciones, que pueden llegar a ocasionar la muerte prematura del perro que tiene la enfermedad.

2. ¿Es una enfermedad general de los perros o solo afecta al Basset Hound?

La bibliografía científica sobre esta enfermedad nos indica que ha sido reportada en dos razas. Schnauzer miniatura en los Estados Unidos de América (Meyers-Wallen et al. 1989, Marshall et al. 1982 y Brown et al. 1976) y el Basset Hound en Europa (Nickel et al. 1992.)

3. ¿Desde cuándo se conoce la enfermedad?

La primera vez que fue diagnosticada la enfermedad PMDS en un Basset Hound se reportó al ser detectada en un macho de Basset Hound llamado Jonker Gobert v.d. Ravenstee, nacido en el año 1989

Este caso hizo saltar las alarmas en Holanda, y se decidió realizar una investigación que permitió obtener información muy valiosa.

4. ¿Se conoce su origen?

Tras el primer caso de PMDS diagnosticado se inició una investigación en Holanda coordinada por el Basset Hound Club de Holanda, que permitió detectar otros 25 casos más mediante ultrasonidos, que permitió establecer que en todos ellos existía una misma hembra en los lados paterno y materno del pedigrí de los perros afectados.

Esta hembra de Basset Hound, de nombre Beacontree Calender había nacido en Inglaterra en 1971 y había sido importada a Holanda en el año 1973.

Desafortunadamente esta hembra tenía una buena calidad morfológica, lo que hizo que su descendencia lograse buenos resultados en exposiciones y de forma no intencionada se realizó una selección positiva de ejemplares portadores de la enfermedad en sus genes.

Como consecuencia de esta selección, se logró una alta prevalencia de la enfermedad en la población holandesa de Basset Hound en la década de los 90 que hizo que su presencia fuera hasta 8 veces superior a la que se hubiera observado si no hubiera habido intervención humana en la selección.

5. ¿Cómo se puede diagnosticar la enfermedad?

A día de hoy la única forma de descubrir la enfermedad es realizando una ecografía y comprobar la presencia de útero en la cavidad abdominal de los machos. Como es una enfermedad que solo afecta al Basset Hound en Europa no es sencillo encontrar veterinarios con la suficiente experiencia para detectarla, salvo en Holanda, donde es una práctica habitual, puesto que el Basset Hound Club de Holanda exige realizar ecografías para descartar la existencia de PMDS en los machos que se usan como sementales.

También es posible diagnosticar la enfermedad a consecuencia de los síntomas que se producen en ocasiones por la infección del útero, si bien tan solo un porcentaje pequeño de machos con PMDS muestran síntomas de la enfermedad. En ese sentido, de acuerdo a los datos de que se disponen tan solo 1 de cada 8 machos con PMDS (W. J. Sluiter 2013) tienen conectado su útero con el tracto urinario. En estos casos, la enfermedad acaba manifestándose tarde o temprano puesto que el útero acaba teniendo infección.

Esta dificultad en el diagnóstico, ha facilitado la extensión del problema.

6. ¿Cómo se transmite la enfermedad?

Se trata de una enfermedad genética autosómica recesiva, es decir que se transmite a través de algún locus ubicado en un cromosoma que no interviene en la determinación del sexo de un Basset Hound y que además para que la enfermedad se manifieste debe recibir el gen de los dos progenitores.

7. ¿Cómo de extendida esta la enfermedad?

De acuerdo a los datos más recientes(W. J. Sluiter 2013) a partir de la población holandesa de Basset Hound, que es donde más se ha estudiado el problema y donde los machos se testan mediante ecografí de forma generalizada en 2010 la población de Basset Hound portadora de PMDS era de un 40 %, que como podemos entender es una cifra muy alta a pesar de que en Holanda se lleva luchando para controlar la enfermedad desde la década de los 90.

Debido a la importancia y la presencia de lineas holandesas en la crianza de Basset Hound en Europa, es previsible que en otros países haya porcentajes de población portadora bastante significativos también.

8. ¿Existe alguna línea de sangre con mayor incidencia

Si realizamos una investigación en alguna base de datos online de pedigrees (por ejemplo pedigreedatabase.com) y vamos tirando hacia atrás, veremos que Beacontree Calendar es una hembra que está en el pedigree de la mayor parte de líneas de cría de Basset Hound en Europa. Este problema parece ser que no se observa en las líneas de los Estados Unidos.

9. ¿Que posibilidades hay de que en una camada de Basset Hound nazca algún perro con PMDS?

Una vez más volvemos a recurrir a datos obtenidos del Basset Hound Club de Holanda. Como acabamos de ver en la anterior pregunta, se estima que un 40 % de la población de Basset Hound es portadora.

Por tanto, de forma general podríamos decir que el 16 % de las camadas de Basset Hound nacidas en Holanda tienen ambos progenitores portadores. Como la enfermedad solo afecta a los machos, cada uno de los machos nacidos de una camada tendría un 25 % de probabilidades de padecer la enfermedad (recordamos que al ser una enfermedad autosómica recesiva para que se manifieste en un macho, debe tener el gen de la enfermedad repetido procedente de cada uno de los progenitores). 

Si aplicamos este 25 % sobre el 16 % de las camadas en las que ambos progenitores serían portadores nos encontramos que un 4 % de todos los machos de Basset Hound van a padecer la enfermedad.

10. ¿En caso de que un perro padezca la enfermedad, cuales son sus síntomas?

En aquellos machos con la enfermedad en los que su útero está conectado con el tracto urinario, tarde o temprano se va a producir algún tipo de infección. Lo habitual es que esta infección se produzca dentro de los primeros 18 meses de vida. 

Normalmente se diagnostica como una infección urinaria y se trata con antibiótico, que logra frenar la infección. Sin embargo, la conexión del útero con el tracto urinario hace que se den unas circunstancias muy favorables para que la infección se repita y que además las bacterias responsables de la infección acaben desarrollando resistencia frente a la infección, que puede acabar ocasionando una infección generalizada y la muerte del macho afectado. En otros casos, la inflamación del útero causa malestar en el perro y se traduce en cachorros que se muestran inapetentes o que no tienen ganas de jugar. En estos casos es habitual que se asocie el malestar con problemas del sistema digestivo, pero en ese caso, los tratamientos no muestran resultado, puesto que el problema es del útero que nadie espera que haya en un macho.

11. ¿Qué se puede hacer entonces?

Como ya se ha comentado es una enfermedad que solo afecta al Basset Hound en Europa, por lo que los veterinarios y propietarios no están alertados del problema. Por tanto, la labor de los criadores en primer término es informar a los propietarios de machos de su criadero que existe esa posibilidad y proporcionar información sobre la enfermedad a los propietarios para que estén alerta ante los síntomas y puedan a su vez informar a su veterinario habitual.

Otra medida es testar mediante ecografía a todos los machos de Basset Hound con el fin de eliminar de la cria a aquellos machos que puedan tener la enfermedad.

Sin embargo debido a que se trata de una enfermedad recesiva es difícil controlarla solo con la retirada de los machos que la padecen y por tanto no hay que bajar la guardia.

12. ¿Qué otros problemas están relacionados con la enfermedad?

Las fuentes bibliográficas nos indican también que los perros con PMDS tienen mayor riesgo de sufrir cáncer de testículos (fundamentalmente entre los 4-9 años de edad) y además se ha comprobado que es habitual la presencia de criptorquidia o monorquidia en muchos ejemplares afectados de PMDS.

Así por ejemplo en la década de los 90 se hizo un estudio sobre 10 machos afectados de PMDS que no habían sido tratados y 5 de ellos acabaron desarrollando cáncer de testículos, una incidencia muy superior a la normal.

13. Estoy preocupado porque tengo un macho. ¿Debería ir cuanto antes al veterinario?

Hay que mantener la calma. Como ya hemos visto, a pesar del elevado porcentaje de perros portadores y de los importantes efectos que puede tener la enfermedad sobre la salud de los machos, tan solo un porcentaje muy pequeño de los machos que la padecen sufren complicaciones fatales. Si que debemos ser conscientes de la existencia de la enfermedad y estar informados para avisar a nuestro veterinario en caso de posibles sospechas.

Si tenemos un macho y queremos criar con él, si sería conveniente intentar buscar algún veterinario especializado en realizar ecografías y valorar la posibilidad de realizar una ecografía de diagnóstico para descartar si nuestro macho padece la enfermedad.

Bibliografia

Nickel RF, Ubbink G, van der Gaag I, van Sluijs FJ. Persistent müllerian duct syndrome in the basset hound. Tijdschr Diergeneeskd. 1992 Apr;117(Suppl 1):31S.

W.J.Sluiter. The analysis of the risk on PMDS. 

W.J.Sluiter (2013). PMDS, (lack of) symptoms and underdiagnosis. 

Xiufeng Wu et al. A Single Base Pair Mutation Encoding a Premature Stop Codon in the MIS type II receptor is Responsible for Canine Persistent Müllerian Duct Syndrome. J Androl. 2009; 30(1): 46–56.